Autora: Gema de la Cruz1
El éxito a largo plazo de un trasplante hepático no depende únicamente de la técnica quirúrgica, sino de la manipulación adecuada del sistema inmune (las defensas que nos protegen de las infecciones) de la persona que recibe el trasplante (receptor).
El cuerpo humano posee un conjunto de proteínas que actúan como «huellas dactilares» celulares. Cuando se implanta un injerto (el nuevo hígado), las células del sistema inmune detectan que estas proteínas del donante no coinciden con las del receptor. Esta discordancia desencadena una respuesta hacia el injerto que se denomina rechazo.
El rechazo ocurre en 3 fases. Primero, hay una fase de reconocimiento (donde el cuerpo nota el órgano extraño), seguida de una fase de activación y proliferación (donde las células del sistema inmune se multiplican) y, finalmente, la fase de ataque al tejido hepático.
¿Qué es la inmunosupresión en el trasplante hepático?
La inmunosupresión es el conjunto de fármacos diseñados para interrumpir el proceso de rechazo, permitiendo la viabilidad del órgano, y que van a actuar en alguna de estas 3 fases.
Por este motivo, se combinan diferentes fármacos inmunosupresores con distintos mecanismos de acción para lograr una mayor eficacia con dosis individuales más bajas, reduciendo así los efectos secundarios que puedan tener.
Aunque hay distintos tipos de fármacos inmunosupresores que se toman en el post-trasplante, el efecto secundario general de todos ellos se debe a la bajada de las defensas, con un mayor riesgo de infecciones, sobre todo en los primeros 6 meses tras el trasplante, cuando la dosis de fármacos es mayor.

Consejos para tomar correctamente los inmunosupresores
Se debe tomar la dosis a la misma hora, debiendo seguir un ritmo diurno estricto para evitar variaciones en los niveles en sangre, siendo la disciplina la mejor aliada.
Aquí se detallan unos consejos prácticos:
- Poner alarmas: usar el móvil para que suenen siempre a la misma hora.
- Utilizar pastilleros: organizar la semana con antelación, teniendo en cuenta que las pastillas deben estar en su blíster y no sueltas en una caja.
- Establecer una rutina: tomar la medicación siempre a la misma hora y con el mismo tiempo de separación con respecto a las comidas (consultar al equipo médico) ya que el alimento puede variar la absorción de algunos fármacos.
- Si hubiese olvidos de la dosis a la hora establecida, consultar las pautas que haya dado el equipo de trasplante y nunca suspender, ni modificar la dosis sin consultar.

Los fármacos inmunosupresores, en la mayoría de los casos, se toman de por vida, aunque la cantidad de medicamento suele disminuir con el tiempo (a medida que el cuerpo se «acostumbra» y tolera al órgano trasplantado).
En general siempre se necesita una dosis de mantenimiento ya que el riesgo de rechazo existe de por vida porque el ADN del nuevo hígado siempre será diferente al del receptor.
Conclusión
Después de una cirugía tan importante como un trasplante de hígado, el mundo de los medicamentos inmunosupresores puede parecer complicado, pudiendo sentir cierta aprensión por tomar fármacos de por vida y necesitar tantos controles analíticos.
La inmunosupresión no sólo es un tratamiento más del proceso del trasplante, es lo que va a permitir que el nuevo hígado pueda convivir con tu cuerpo.
Tomar la medicación adecuadamente es lo que permite que el trasplante funcione durante muchos años y ayude a tener una vida activa y de calidad.
Bibliografía:
- Charlton M, Levitsky J, Aqel B, O’Grady J, Hemibach J, Rinella M, et al. International Liver Transplantation Society Consensus Statement on Immunosuppression in Liver Transplant Recipients. Transplantation. 2018;102(5):727-743.DOI: 10.1097/TP.0000000000002147.
- Montano-Loza AJ, Rodríguez-Perálvarez ML, Pageaux GP, Sanchez-Fueyo A, Feng S. Liver transplantation immunology: Immunosuppression, rejection, and immunomodulation. J Hepatol. 2023; 78: 1199–1215.
- Gómez-Bravo MA, et al. Comunicación oral (OS3-2). En: XXVI Congreso de la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH); 29 Noviembre – 1 Diciembre, 2017;Valencia, España.
- European Association for the Study of the Liver. EASL Clinical Practice Guidelines on liver transplantation. J Hepatol. 2024 Dec;81(6):1040-1086. doi: 10.1016/j.jhep.2024.07.032. Epub 2024 Oct 31. PMID: 39487043.
- Aguiar D, Martínez-Urbistondo D, Baroja-Mazo A, de la Mata M, Rodríguez-Perálvarez M, Rubín A, et al. Real-World Multicenter Experience of Immunosuppression Minimization Among 661 Liver Transplant Recipients. Ann Transplant. 2017;22:265–275. doi:10.12659/AOT.902523.
- Londoño MC, Rimola A, O’Grady J, Sanchez-Fueyo A. Immunosuppression minimization vs. complete drug withdrawal in liver transplantation. J Hepatol. 2013; 59:872–879.
- Neuberger J, et al. Practical Recommendations for Long-term Management of Modifiable Risks in Kidney and Liver Transplant Recipients: A Guidance Report and Clinical Checklist by the Consensus on Managing Modifiable Risk in Transplantation (COMMIT) Group. Transplantation. 2017;101(4S): S1–S56.
- Di Maira T, Little EC, Berenguer M. Immunosuppression in liver transplant. Best Practice Res Clin Gastroenterol. 2020; 46-47(1-2):101681. DOI:10.1016/j.bpg.2020.101681.
- Rubín A, et al. Recommendations of everolimus use in liver transplant. Gastroenterolología y Hepatología (English Edition). 2017;40(9): 631-642. DOI:10.1016/j.gastre.2017.10.006.
1. Médico. Sección Hepatología. Servicio Digestivo del Hospital Universitario de Toledo.
21928 – Mayo 2026